Correspondencia debida.
-
¿Por qué no me escribiste? ¿Por qué? ¡No había terminado para mí! Te estuve esperando durante siete años y ahora ya es tarde.
-Te escribí 365 cartas todos los días durante un año.
-¿Me escribiste?
-Sí. Lo nuestro no había acabado. ¡Jamás ha acabado!
No hay comentarios :
Publicar un comentario